Con el advenimiento de mejoras en hardware, periféricos y dispositivos de visualización en general, el consumo de realidad aumentada para usos domésticos se ha convertido, últimamente, en una práctica cotidiana. Al transcurrir una década –y producto de un relativo decantamiento- dicha práctica ha adquirido 2 alteraciones importantes. Por un lado, los contenidos han dejado de limitarse a fines ligados al entretenimiento, para explorar áreas de visualización de proyectos científicos, culturales, artísticos, sociales y comunicativos de la más variada índole. En el otro extremo, y ciertamente relacionado a la nueva dinámica de tales proyectos, los avances tecnológicos han ampliado el centro de los estudios desde las aplicaciones de escritorio a aplicaciones sobre web en tiempo real, modificando profundamente la naturaleza de los procesos comunicacionales que éstos encierran. Es precisamente en el cruce de ambos desplazamientos que se ha vuelto pertinente la idea de recurrir a estos sistemas para montar plataformas de trabajo colaborativo y asistir al diseño arquitectónico. Sin embargo, parece ser que la posibilidad técnica de alimentar un sistema AR con video en tiempo real –asunto ampliamente investigado para aplicaciones de escritorio- no se ha traducido adecuadamente al ámbito de las plataformas colaborativas, especialmente aquellas que operan en entornos web. Como consecuencia, el usuario debe descargar un archivo de video antes de correr la aplicación, atentando contra la propia idea de ‘live-streaming’ sobre la cual se basa conceptualmente un taller colaborativo, donde los participantes asisten de manera no-presencial. Como forma de abordar este escenario, se comenta una experiencia académica con alumnos de 3º a 6º semestre de diseño arquitectónico, en el marco de las actividades del Programa Chiloé, FAU – Universidad de Chile. En tal contexto se ha implementado un sistema de AR para visualizar algunos de los proyectos arquitectónicos propuestos por los alumnos a fin de someterlos a exposición pública (por parte de usuarios directos, autoridades, ONGs y privados) de manera que éstos puedan efectuar observaciones o modificaciones a los proyectos consultados. Adicionalmente se pretende organizar entre los participantes algunas asambleas breves no presenciales coordinadas mediante el sitio web oficial. En este caso, se evalúa la posibilidad de usar video en directo a través de internet para ser utilizado por las aplicaciones AR en el computador de cada visitante, obteniendo visualizaciones simultáneas en el tiempo, pero distantes en el espacio. El artículo entonces, está dividido en 3 partes: la primera explica el escenario de investigación en el que se enmarca esta necesidad en particular; la segunda se concentra en la implementación de la aplicación AR, así como el énfasis en los software usados para desarrollarla; y la tercera muestra algunos resultados, apenas terminada la fase de prueba. De esta manera, a los ya conocidos beneficios del uso de realidad aumentada para mostrar proyectos arquitectónicos (como incorporar a personas inexpertas en interpretar planimetrías, u obtener información más completa que desde proyecciones planas/pasivas como fotografías o dibujos), se sumaría ahora el permitir la telepresencia sincrónica con actores separados espacialmente, salvando con ello los problemas derivados de su aislamiento geográfico.