Las herramientas computacionales pueden considerarse estratégicas para la investigación en tanto permiten hacer cosas que en el pasado eran difíciles o prácticamente imposibles. Esta posibilidad podría así facilitar la discusión de ideas desde nuevos puntos de vista. Este artículo ofrece resultados preliminares de un modelo computacional que podrían contribuir en la extensión de nuestro –actualmente limitado– entendimiento de los fenómenos creativos en las áreas del diseño. Inscrito en un esfuerzo teórico más amplio, se presentan aquí ideas iniciales que modificarían la atención que hoy en día se concentra en el estudio de la creatividad individual para sugerir una perspectiva más amplia en la que las situaciones dentro de las cuales los diseñadores operan cumplen un papel fundamental en la definición de la creatividad.